ABC del degustador aficionado.
Tenga presente que NO es bueno beber en
exceso (no más de 250cc por comida, aproximadamente).
Si bien se está mejorando continuamente
con más y mejores productos a precios cada vez más accesibles no
espere, en general, vinos de alta calificación por debajo de los $4,50
en el mercado local.
La calidad del vino comienza en la uva.
Sin un buen cepaje y una buena maduración y sanidad de las uvas, es
imposible obtener vinos de calidad. No menos importante son: adecuadas
técnicas y cuidado del cultivo, la cosecha y la
elaboración.
Cuide que la botella esté guardada
horizontal en un lugar oscuro, fresco (aprox. 16ºC) y con nivel medio
de humedad ambiente (aprox. 70%).
Observe que el corcho no esté húmedo ni
deteriorado.
El vino también "envejece", por lo que
esperar en exceso para beberlo nos puede dar una sorpresa
desagradable. Preste atención al momento de consumo sugerido, o
averigue el tiempo razonable de guarda. Los blancos en general
resisten menos que los tintos el paso del tiempo.
Cuide que la temperatura del vino al
momento de servirlo esté dentro de las siguientes referencias.
Blancos: entre 5 y 7 grados y los tintos entre 15 y 18 grados. El
balde con hielo es la forma sugerida para enfriarlo.
Descorche la botella unos minutos antes
de ser servido.
Aprecie la bebida con la vista, el olfato
y el gusto; en ese orden. No sólo beba, disfrute. Usted y el buen vino
lo merecen.
Descarte de plano un vino que esté
turbio.
Sirva el vino en copas con las siguientes
características::
a ) transparentes, le permitirán apreciar
y disfrutar el color del vino elegido, sin interferencias de color. re
b) con "pie" para evitar tocar el "caliz"
y así modificar la temperatura con la mano.
c) con forma de tulipán (al estar más
cerradas en su boca que en el cuerpo del "caliz" ayudan a retener el
aroma).
Varíe en su elección, al probar y
comparar podrá discernir mejor y conocerá más.
No prejuzgue. No siempre mayor precio
o marca "famosa" significa que es mejor el producto.
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